5 paradigmas que limitan el crecimiento de tu empresa (y cómo desafiarlos)

En el mundo empresarial, existen ideas preconcebidas que actúan como cadenas invisibles, limitando nuestro potencial y frenando el crecimiento. Estos paradigmas, disfrazados de verdades absolutas, tienen un impacto directo en nuestras decisiones y acciones, influyendo así en el desarrollo empresarial. 

Para más información, te recomendamos leer: Paradigmas empresariales: ¿Cómo desbloquear el crecimiento de tu empresa?

5 paradigmas que limitan tu compañía: ¿Te identificas con alguno?

Es importante que como empresario puedas identificar cuándo un paradigma está limitando tu crecimiento para poder reemplazarlo por otro que transforme y potencie la organización. Te daremos algunos ejemplos de paradigmas comunes que probablemente hayas escuchado y cómo desafiarlos:

1. Paradigma 1: Al cliente solo le interesa el precio

En realidad: A los clientes les interesa el valor que reciben y por eso están dispuestos a pagar más.

El precio no es el único factor que decide la compra; incluso a veces no es considerado en la toma de decisión.  Los clientes buscan soluciones que satisfagan sus necesidades y expectativas, y están dispuestos a pagar un precio mayor por un producto o servicio que les ofrezca valor real.

Veamos un ejemplo:

Starbucks no es la opción más económica en el mercado de café, pero ha logrado construir una base de clientes leales que están dispuestos a pagar un precio más alto por sus productos. La empresa ha creado un ambiente acogedor y cómodo en sus tiendas, ha introducido una variedad de bebidas personalizables y ha enfatizado la calidad de sus granos de café. Aunque el precio puede ser un factor a considerar, la estrategia de Starbucks demuestra que los consumidores están dispuestos a pagar más por una experiencia diferenciada y por valores asociados a la marca.

¿Qué tener en cuenta en tu empresa?

Concéntrate en comprender las necesidades, preocupaciones y expectativas de tus clientes. Asegúrate de comunicar claramente el valor que proporcionas, de manera que la variable precio no sea determinante al momento de que tomen la decisión de compra.

2. Paradigma 2: El volumen mueve este negocio

En realidad: Se gana más al vender bien que al vender mucho.

No se trata solo de vender a gran escala, sino de vender de forma inteligente. Priorizar la rentabilidad por encima del volumen te permite enfocarte en los clientes más valiosos y optimizar tus recursos.

Veamos un ejemplo:

Una empresa que ha aplicado la filosofía de priorizar la rentabilidad sobre el volumen es Rolex. Aunque la marca produce una cantidad limitada de relojes en comparación con otras marcas de la industria, ha logrado establecerse como un líder mundial en el mercado de relojes de lujo. En lugar de buscar vender grandes cantidades de productos a precios más bajos, Rolex ha optado por una estrategia que se centra en la exclusividad, la artesanía y la excelencia.

¿Qué tener en cuenta en tu empresa?

Aprende a segmentar tu mercado, identificando a los clientes más valiosos, enfócate en aquellos que realmente valoran tu producto o servicio y tienen la capacidad de pagarlo y construye relaciones duraderas, recuerda que fidelizar a los clientes existentes es más rentable que adquirir nuevos clientes.

3. Paradigma 3: El precio lo fijan los costos

En realidad: El precio depende del valor que se le entrega al cliente.

El precio no debe basarse únicamente en los costos internos, sino en el valor que el cliente percibe en tu producto o servicio.

Veamos un ejemplo:

Apple ha sido conocida por establecer precios que no están estrictamente vinculados a los costos de producción, sino que reflejan el valor entregado y una experiencia de usuario superior. La estrategia de precios de Apple se basa en la percepción de calidad, innovación y estatus de los que compran sus productos.

¿Qué tener en cuenta en tu empresa?

Comprende a fondo las necesidades y deseos de tu cliente objetivo. Las opiniones de los clientes, comentarios y retroalimentaciones son valiosas herramientas para entender qué aspectos de tu producto o servicio son más apreciados. Una vez que hayas identificado el valor percibido, podrás ajustar estratégicamente tu enfoque de precios para reflejar el beneficio real que tu producto aporta a tus clientes. 

4. Paradigma 4: Todos los clientes son importantes

En realidad: Solo los clientes rentables y con potencial de crecer son importantes.

No todos los clientes son iguales. Es fundamental enfocarse en aquellos que aportan mayor rentabilidad y tienen potencial de crecimiento a largo plazo.

Veamos un ejemplo:

Amazon, tiene una estrategia de segmentación de clientes para maximizar su rentabilidad. Utiliza análisis de datos avanzados para comprender el comportamiento de compra de sus clientes y  ha desarrollado programas como Amazon Prime, que ofrece beneficios exclusivos como envío rápido y acceso a contenido de entretenimiento. Este enfoque no solo fomenta la fidelidad de los clientes rentables, sino que también los incentiva a realizar compras adicionales.

¿Qué tener en cuenta en tu empresa?

Analiza la rentabilidad de cada cliente y segmenta tu base de datos. Desarrolla estrategias de fidelización para los clientes rentables y estrategias de captación para aquellos con alto potencial.

5. Paradigma 5. Solo al dueño le duele el negocio

En realidad: Es posible alinear al equipo para que actúen como dueños y no como empleados.

Un equipo motivado y comprometido con el éxito del negocio es un activo invaluable. Implementar un sistema de medición y compensación adecuado puede generar un sentimiento de ownership en los empleados.

Veamos un ejemplo:

Zappos, una reconocida compañía de comercio electrónico especializada en calzado y productos relacionados, se destaca por su cultura corporativa única. La empresa ha implementado medidas para asegurar que sus empleados estén comprometidos y sientan que son parte integral del éxito del negocio. Los empleados, por ejemplo, son reconocidos y recompensados no solo por cumplir con sus tareas, sino por contribuir al logro de los objetivos generales de la organización.

¿Qué tener en cuenta en tu empresa?

Promueve un equipo motivado y comprometido, para ello, ten en cuenta actividades como cultivar una cultura potente, definir metas claras y compartidas, e implementar un sistema de recompensas equitativo. 

Romper las cadenas no es fácil, pero es posible. La capacidad de desafiar y evolucionar más allá de los paradigmas tradicionales puede marcar la diferencia entre el estancamiento y crecimiento rápido y rentable. Con determinación, una visión clara y las estrategias adecuadas, puedes liberar el potencial de tu empresa. Para más información, te recomendamos leer: ¿Qué es estrategia? 

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