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El fin de las métricas de vanidad en el soporte empresarial

Julian Martínez Arenas
Julian Martínez Arenas
27 de abril de 2026

Entre 2022 y 2024, las once Entidades de Soporte al Ecosistema (ESOs) que hoy participamos en la Cohorte 2 de AuRA acompañamos a más de 30.000 empresas en Colombia. En ese mismo período se cerraron 49 inversiones. La tasa de conversión es del 0,1%.

Esa cifra fue el punto de partida del bootcamp de AuRA, el programa liderado por la Fundación Bolívar Davivienda y BID Lab. No la presentaron como un dato de contexto. La pusieron sobre la mesa como una pregunta dirigida a cada uno de nosotros: ¿qué estamos haciendo, exactamente, cuando decimos que "acompañamos" empresas?

La respuesta honesta es incómoda. Buena parte del soporte empresarial en la región sigue midiéndose en horas de formación dictadas, talleres realizados y empresas inscritas. Son métricas que se reportan bien, que llenan informes anuales y que sostienen la siguiente ronda de financiación. Pero son métricas de vanidad. No mueven capital, no escalan modelos y no cambian la trayectoria de un emprendedor con propósito real. Por eso entramos a AuRA: para cambiar la forma en que medimos lo que hacemos.

Sesiones de trabajo en AuRA: once ESOs colombianas rediseñando el modelo de soporte empresarial basado en resultados verificables


El modelo tradicional de aceleración cumplió su ciclo

Durante una década, el ecosistema latinoamericano funcionó con una lógica heredada de Silicon Valley adaptada a media: cohortes, demo days, mentorías, certificados. Funcionó para construir comunidad y profesionalizar la conversación sobre emprendimiento. Pero no resolvió el problema de fondo, que es la fricción entre los emprendedores con modelos sólidos y los fondos que tienen mandato de invertir en ellos.

Los emprendedores de impacto, en particular, llegan a la mesa con una desventaja estructural. Tienen modelos brillantes pero rara vez sistemas formales de recolección de datos. Hablan de cambio social en términos narrativos. Los fondos, por su parte, tienen mandatos atados a los Objetivos de Desarrollo Sostenible y exigencias de mitigación de riesgo que requieren evidencia técnica, no anécdotas. Hay un idioma que no se está traduciendo, y el costo de esa falla de traducción es ese 0,1%.

En Suricata Labs venimos viendo este desajuste desde hace años. La narrativa pública del ecosistema celebra los levantamientos de capital, pero en la práctica la mayoría de las empresas acompañadas terminan en un limbo: demasiado maduras para los programas de incubación, demasiado tempranas para los fondos institucionales, sin la infraestructura de datos para cruzar al otro lado. La aceleración tradicional, por sí sola, no resuelve esa transición.

AuRA es una respuesta estructural, no un programa más

AuRA no se diseñó como una aceleradora convencional. Es una alianza que reúne a once ESOs colombianas con cooperación internacional y capital institucional, con el objetivo explícito de elevar la vara técnica del soporte empresarial para que las ESOs hablen el mismo idioma que los fondos globales.

Para nosotros, participar implica alinearnos con cuatro objetivos concretos: refinar los criterios con los que identificamos empresas con ADN de impacto genuino, evolucionar hacia un acompañamiento técnico que responda a las necesidades reales de las compañías de impacto, aumentar de forma significativa la tasa de éxito en rondas de inversión y aplicar lentes de género que aseguren que el capital fluya de manera equitativa.

Lo que diferencia a AuRA de otros programas es que estos objetivos no son aspiracionales. Cada uno se traduce en herramientas, marcos de medición y compromisos verificables que las once ESOs adoptamos en paralelo. La idea es construir un piso técnico común para que el ecosistema funcione como sistema, no como un conjunto de iniciativas aisladas compitiendo por la misma cooperación.

El puente entre el propósito y el capital tiene tres dimensiones

Cuando una empresa de impacto llega a Suricata Labs, lo que está pidiendo, aunque no lo sepa formular así, es ayuda para cruzar tres brechas simultáneas. Nuestro trabajo dentro de AuRA es operar las tres como un solo proceso.

La primera es la brecha de modelo de negocio. El impacto tiene que estar en el ADN operativo desde el día uno, no como un añadido de marketing. Eso requiere ayudar al fundador a integrar indicadores de impacto en la lógica unitaria del negocio, en la propuesta de valor y en la estructura de costos. Una empresa cuyo impacto depende de subsidios externos no es una empresa de impacto, es un proyecto.

La segunda es la brecha financiera, que tiene que ver con la teoría de cambio. Los fondos no invierten en buenas intenciones; invierten en lógicas de impacto que pueden auditar. Estructurar esa lógica, hacerla coherente y alineada con los mandatos institucionales de los inversionistas, es trabajo técnico. No se resuelve con un pitch deck más bonito.

La tercera es la brecha de impacto propiamente dicha, que es la más subestimada. Convertir las operaciones diarias de una empresa en datos verificables, bajo marcos como SMART y SPICED, es lo que mitiga el riesgo percibido por el inversionista. Esa traducción de operaciones a evidencia es la que destraba el capital. Y es justamente la que el modelo tradicional de aceleración no estaba haciendo.

Pago por Resultados: poner la piel en el juego

La consecuencia natural de este diagnóstico es que nosotros también tenemos que cambiar cómo cobramos. Por eso estamos explorando el mecanismo de Pago por Resultados (PxR) como estructura de financiación para parte de nuestra operación dentro de AuRA.

En este modelo, Suricata Labs actúa como operador y asume un compromiso explícito: una parte de la remuneración está condicionada al cumplimiento de hitos de impacto y resultados verificables, y otra parte está atada a actividades. Es un cambio de marco. Significa que ya no nos pagan por ejecutar talleres, sino por mover indicadores reales en las empresas de la cohorte.

Para una organización como la nuestra, este modelo es exigente. Implica abandonar la dependencia clásica del financiador único y construir capacidad de gestión por desempeño. Pero es coherente con lo que le venimos pidiendo a las empresas que acompañamos. No podemos exigir corresponsabilidad y rendición de cuentas a los emprendedores si nosotros, como operadores del ecosistema, seguimos cobrando por horas dictadas.

La misma conversación la tuvimos en el Conecta Summit 2026: el pago por resultados no es solo una tendencia, es la única forma de alinear los incentivos del ecosistema con los resultados reales de los empresarios que acompañamos.

Lo que viene en las próximas semanas

Estamos en medio de una ruta de 44 horas de fortalecimiento técnico junto a las otras diez ESOs de la cohorte. Los hitos están claros: integrar impacto en modelos de negocio, traducir teorías de cambio en indicadores auditables, diseñar marcos de medición con lente de género e incorporar instrumentos financieros alternativos para preparar empresas para capital global.

Al cerrar el bootcamp, nuestro compromiso con la comunidad de Suricata es concreto. En las próximas semanas vamos a empezar a aplicar las herramientas de medición de AuRA en los procesos de acompañamiento que ya tenemos en marcha. Las empresas que están con nosotros van a notar la diferencia primero en el tipo de preguntas que les hacemos y, después, en el tipo de conversaciones que pueden sostener con inversionistas.

Si lideras una empresa con propósito y estás evaluando con quién prepararte para tu próxima ronda, conviene que sepas hacia dónde estamos moviéndonos. El soporte empresarial que viene se va a medir en capital movilizado y en impacto verificado, no en certificados de asistencia.


¿Lideras una empresa con propósito y quieres prepararte para capital de impacto? Hablemos. Lee también: el futuro del soporte empresarial basado en resultados.

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Sobre el autor

Julian Martínez Arenas

Julian Martínez Arenas

CEO de Suricata Labs | Consultor en Crecimiento Empresarial y Estrategia de IA

CEO de Suricata Labs, consultor en estrategias de crecimiento empresarial e implementación de Inteligencia Artificial para potenciar negocios.